¿Qué me voy a dar hoy?
Comienza tu día pensando en la persona más importante en tu vida: tú.
Pregúntate, ¿qué me voy a dar hoy?
Todo lo que te das a ti mismo te fortalece y te permite tener más para compartir con los demás.
Cuidarte no es egoísmo, es la base de una vida plena y equilibrada.
Si te descuidas, tarde o temprano, lo que das a los demás también se verá afectado.
El mito de «vivir para los demás»
Nuestra sociedad nos ha acostumbrado a creer que nuestro mayor propósito es servir a otros.
Frases como «quien no vive para servir, no sirve para vivir» refuerzan la idea de que nuestra existencia está destinada exclusivamente a los demás, dejando de lado nuestra propia necesidad de bienestar y crecimiento.
Lo que rara vez nos explican es que la primera persona a la que debemos servir es a nosotros mismos.
Solo podemos ofrecer amor, apoyo y generosidad si primero nos hemos nutrido de ello.
Es imposible dar lo que no tenemos.
¿Te estás poniendo en primer lugar?
Reflexiona sobre cómo atiendes tus propias necesidades:
¿Cuánto te conoces a ti mismo?
¿Cuánto te escuchas y atiendes lo que realmente necesitas?
¿Cómo cuidas tu salud física, emocional y mental?
¿Dedicas tiempo de calidad para ti, o siempre estás priorizando el trabajo, la familia, los amigos y los compromisos?
Recuerda que poner tu bienestar en segundo plano tiene consecuencias: agotamiento, falta de energía, desmotivación e incluso resentimiento.
No es una cuestión de «darte permisos» de vez en cuando, sino de hacer de tu bienestar una prioridad diaria.
Cuidarse no siempre es cómodo
Muchas veces se confunde el autocuidado con darse caprichos o placeres momentáneos.
Comprar cosas innecesarias, premiarte con comida poco saludable o reservar un solo momento el fin de semana para sentirte bien no es autocuidado real.
Gran parte de la sociedad entiende el autocuidado como algo placentero e inmediato, lo que nos lleva a asociarlo con entretenimiento, comida o incluso adicciones.
Pero el verdadero autocuidado no siempre es fácil ni cómodo.
¿Cómo es el autocuidado real?
Levantarte temprano para hacer ejercicio o prepararte un desayuno saludable.
Poner límites a los démas y también a ti mismo: no comer de más, no gastar de más, no dejar que el estrés te controle.
Tomar decisiones conscientes sobre dónde y con quién pasas tu tiempo.
Evitar ambientes tóxicos y personas que no te aportan bienestar.
Escuchar a tu cuerpo y a tu mente, y darles lo que realmente necesitan.
Cuidarte es una elección diaria.
Es aprender a respetarte, a valorarte y a priorizarte sin culpa.
Cuando lo haces, mejoras tu vida y, como consecuencia, también la de los que te rodean.
Todos los dias pregúntate ¿Qué me voy a dar hoy?
Te Comparto un Ejercicio de consciencia para ayudarte a mejorar el cuidado que te das a ti mismo
Cada mañana, antes de comenzar el día, haz una pausa y escribe al menos tres cosas que te vas a dar a ti mismo.
Pueden ser pequeños gestos como tomarte unos minutos para meditar, comer algo nutritivo o decirte palabras de aliento.
Lo importante es que sean acciones conscientes y alineadas con tu bienestar.
Al final del día, reflexiona sobre cómo te sentiste al priorizarte y ajusta lo que necesites para seguir mejorando.
Tu vida mejora cuando tú decides darte lo mejor a ti mismo.
Así que pregúntate cada día: ¿qué me voy a dar hoy?
Te Deseo Siempre Lo Mejor.