Cómo La Percepción Altera El Curso De Nuestras Vidas


Cómo La Percepción Altera El Curso De Nuestras Vidas

Cómo la percepción altera el curso de nuestras vidas

Desde la infancia, se nos enseña a percibir el mundo de cierta manera, y nuestras reacciones se moldean en función de esas enseñanzas. 

No nacemos con respuestas automáticas a las situaciones; las adquirimos a través de la observación y la repetición de patrones familiares y sociales. 

La percepción que desarrollamos en nuestros primeros años se convierte en el filtro a través del cual interpretamos la realidad y tomamos decisiones.

Como adultos, llega un momento en el que necesitamos asumir la responsabilidad de nuestro propio bienestar. 

Muchas veces, aprendemos a aceptar cosas que nos incomodan: relaciones que no nos hacen bien, situaciones que sentimos injustas, y reglas que no cuestionamos porque simplemente asimilamos que ‘así es la vida’. 

Estas enseñanzas nos las transmiten personas que también han seguido las mismas creencias y patrones, sin detenerse a evaluar si realmente son beneficiosos o limitantes.

Demostrar un compromiso genuino con nosotros mismos implica revisar y cuestionar lo que hemos aprendido. 

Protegernos no es una debilidad, sino un acto de respeto propio. 

Comprender que muchas de nuestras creencias fueron adoptadas sin nuestra elección consciente nos da la libertad de modificarlas o descartarlas si ya no nos sirven.


El primer paso para transformar nuestra percepción es la honestidad con uno mismo. 

Pregúntate:

¿Cómo me gusta que me traten?

¿Cómo disfruto sentirme cuando estoy solo?

¿Qué emociones me surgen al estar con otras personas?

¿Cómo reacciono ante los problemas o las situaciones difíciles?

¿Cómo me gustaría tener la capacidad de reaccionar ante estas situaciones?

Responder estas preguntas con sinceridad te ayudará a darte cuenta de que muchas de tus respuestas son automáticas y programadas, pero no necesariamente reflejan quién eres en esencia ni lo que realmente deseas. 


Identificar estas programaciones es el primer paso para liberarte de la incomodidad de simplemente reaccionar y, en su lugar, comenzar a responder a la vida con conciencia y equilibrio. 

Al hacerlo, puedes otorgarle a cada situación el peso que verdaderamente merece, en lugar de reaccionar con intensidad desproporcionada.

Un ejemplo claro de estas programaciones es la manera en que cada persona reacciona ante un vaso de agua derramado. 

Algunos se angustian y se disculpan como si fuera una situación grave, reflejando quizás una infancia donde los errores eran castigados severamente. 

Otros se ríen y hacen una broma, indicando que aprendieron a ver los errores con ligereza. 

Y hay quienes simplemente limpian y siguen adelante, sin darle mayor importancia. 

¿Qué tipo de persona eres frente a un vaso derramado? 

Tu reacción ante pequeños eventos cotidianos es un reflejo de tu programación interna.

Evaluar estos patrones te permite comprender quién eres en este momento y, lo más importante, decidir quién deseas ser. 

No estás condenado a repetir las mismas respuestas una y otra vez. 

A través del autoconocimiento y la práctica consciente, puedes tomar lo mejor de tu crianza y reemplazar o eliminar aquello que ya no te ayuda a construir la vida que deseas. 

La percepción no es algo fijo; es una herramienta poderosa que, si aprendemos a manejar, puede transformar el rumbo de nuestras vidas.


Te comparto un ejercicio para ayudarte a reprogramar tu percepción

1.Identifica una reacción automática: 

Piensa en una situación cotidiana en la que sientas que reaccionas sin cuestionarlo (por ejemplo, disculparte en exceso, evitar conflictos, sentirte ansioso ante errores, etc.).

2.Escribe cómo reaccionas normalmente: 

Describe con detalle lo que sueles pensar y sentir en ese momento.

3.Reflexiona sobre su origen: 

Pregunta a tu interior: 

¿De dónde viene esta reacción? 

¿Quién me enseñó que debía actuar así?

4.Define cómo te gustaría responder: 

Imagina una versión más consciente y equilibrada de ti mismo enfrentando esa misma situación. 

¿Cómo te gustaría reaccionar?

5.Practica tu nueva respuesta: 

La próxima vez que vivas esa situación, haz una pausa y prueba actuar de la manera que elegiste. 

Observa cómo te sientes.

Este ejercicio te ayudará a tomar control sobre tus respuestas automáticas y reemplazarlas por reacciones más alineadas con quien realmente deseas ser.

En ti está crear la experiencia que deseas.

Te Deseo Siempre Lo Mejor.