La conexión entre emociones, energía y vibración
Cuantas veces has sentido Mariposas en el estómago, sentir que se te rompe el corazón o una presión en el pecho al sentir miedo…
Todas estas son formas en las que nuestro cuerpo expresa la energía que experimentamos al sentir una emoción.
Cada emoción que sentimos genera una energía particular dentro de nosotros, y esta energía no solo nos afecta internamente, sino que también la proyectamos hacia el exterior.
Es la vibración que estamos enviando al universo, y de alguna manera, esa misma energía regresa a nosotros en forma de experiencias, personas y situaciones que resuenan con ella.
Hablemos de la frecuencia de las emociones
Podemos imaginar cada emoción como una frecuencia vibratoria.
No es lo mismo sentir ira que sentir felicidad, ya que cada una emite una vibración distinta.
Las emociones más densas, como el miedo, la ira o la tristeza, tienen una frecuencia baja.
Cuando nos encontramos dentro de estas vibraciones, es más probable que atraigamos situaciones que refuercen esas mismas emociones.
Por otro lado, emociones como el amor, la gratitud y la confianza vibran en frecuencias más altas.
Al permitirnos sentir estas emociones de manera libre y consciente, creamos un ambiente positivo y elevamos nuestra energía.
Como resultado, atraemos experiencias que refuercen estos sentimientos, generando un ciclo armonioso en nuestra vida.
Tomar conciencia de nuestras emociones
Es importante aprender a reconocer la intensidad con la que vivimos nuestras emociones y la forma en que nos afectan.
Reflexiona sobre lo siguiente:
¿Te enojas con facilidad por cosas sin importancia?
¿Te permites sentir libremente felicidad y amor, sabiendo que eres merecedor de ellos?
¿Sientes que algunas emociones dominan tu vida sin que puedas controlarlas?
Todo lo que nos permitimos sentir intensamente está relacionado con nuestras creencias sobre lo que merecemos.
Si creemos que no merecemos tranquilidad, amor o felicidad, es probable que vivamos en un estado de consciencia dominado por la ira, la decepción o el miedo, lo que nos mantiene en una vibración baja.
Pero si nutrimos dentro de nosotros las ideas que refuerzan que merecemos vivir con paz y tranquilidad, estaremos creando estados emocionales mas positivos para nuestra vida.
Podemos reprogramar nuestra energía emocional
Para transformar nuestra vibración y atraer experiencias más positivas, podemos practicar ejercicios que nos ayuden a elevar nuestra frecuencia emocional.
A continuación te comparto cuatro ejercicios que te serviran para entender y manejar mejor tus emociones.
1.Escaneo emocional diario:
Dedica unos minutos al día para identificar cómo te sientes.
Pregúntate:
«¿Qué emoción predomina en mí hoy?».
Si es una emoción densa, obsérvala sin juzgar y busca maneras de soltarla.
2.Práctica de gratitud:
Cada noche, escribe tres cosas por las que te sientas agradecido.
La gratitud eleva tu vibración y te ayuda a enfocarte en lo positivo.
3.Visualización de alta frecuencia:
Cierra los ojos e imagina que una luz brillante te envuelve.
Visualiza emociones como el amor, la paz y la confianza llenando tu cuerpo.
4.Respiración consciente:
Si te sientes atrapado en una emoción baja, realiza respiraciones profundas y lentas. Al inhalar, imagina que absorbes energía positiva; al exhalar, libera la tensión y las emociones densas.
Cuando te sientas feliz y pleno, recuérdale a tu mente y a tu corazón que este es tu estado natural.
Más allá de cualquier circunstancia externa, mereces vivir en armonía y paz.
Cuanto más refuerces esta creencia, más situaciones llegarán a tu vida para confirmar que el bienestar y la felicidad son tu verdadera esencia.
Te Deseo Siempre Lo Mejor.